Perros blancos - I
Febrero 5, 2008
Solía despertarme la lengua fría y pegajosa de un perro blanco acariciando mis pies descalzos. Estaba tumbado en la arena y el sol abrasaba la brisa marina y la convertía en polvo de vapor. Hacía mas de cinco horas que yacía inconsciente y me intentaba camuflar entre la arena volcánica, negra, ardiente.
Empecé a andar sin [...]